Mucho se ha hablado durante los últimos años de la posibilidad de que, en un futuro no demasiado lejano, los periódicos y revistas tal y como los conocemos pasen a mejor vida, siendo sustituidos por sus homólogos digitales. Ya se sabe, webs de noticias on-line, descargas de flashes informativos directos al móvil, lectura de la prensa diaria a través de la PDA, etc. A pesar de todo, existe un escepticismo bastante generalizado entre la gente de que esto se acabe realmente produciendo, puesto que siempre resulta más cómoda la lectura en el formato clásico y porque, si bien las nuevas generaciones dominan bastante decentemente el tinglado digital, todavía son mayoría los que deambulan por la vida desconectados de esta clase de fenómenos (y ellos tan tranquilos…). Vamos, que no es tan fácil cambiar las costumbres del populacho.
Sin embargo, hoy mismo se ha dado a conocer una noticia que me ha convencido de que, finalmente sí, asistimos al principio del fin de la prensa escrita. Según parece, la legendaria revista ‘Playboy’ acaba de anunciar que ofrecerá una versión descargable de su edición impresa. ¿Se imaginan? Se acabaron las visitas furtivas de adolescentes al quiosco más alejado de la ciudad para adquirir el ejemplar del mes. Ya no más esconder la revista entre las páginas de los libros de texto del colegio para que los padres no descubran en qué se gastan la semanada sus hijos. Adiós por siempre jamás a los auténticos santuarios que han montado algunos en sus casas, con toda la colección de Playmates del Mes de los últimos diez años. Olvídense de perseguir por tiendas de coleccionista aquel ejemplar mítico de hace quince o veinte años. Joder, si esto no va a significar un cambio de hábitos para todas las nuevas generaciones que baje Dios y lo vea. Y una vez acostumbrados a leer cómodamente desde el PC sus publicaciones favoritas, adaptarse a leer el resto de prensa escrita del mismo modo va a ser coser y cantar. Por tanto, hoy puedo decir sin miedo a hacer el ridículo que, definitivamente, la tinta impresa ha muerto. R.I.P.
Guardemos un minuto de silencio por todos los editores y quiosqueros que van a terminar sus vidas en el paro por culpa de la decisión adoptada por el gran Hugh Hefner.




2 comentarios
Pues menuda ruina. Acabar con la prensa escrita es acabar con ratos de entretenimiento, de reflexión, con un montón de recuerdos, con la sensación que da tener un periódico en la mano, con la nostalgia que da releer esas viejas revistas que compraste hace años, con el olor dulzón del papel viejo o reciclado. Y más si hablamos del Playboy. ¿Qué batallitas contarán ahora a los amigos preadolescentes esos púberes en pleno florecer de su pavo juvenil? Ya no podrán decir: “el otro día me colé en el quiosco de Paco y robé el Playboy. Mirad”. Ahora dirá: “El otro día crackeé a través de un proxy una cuenta anónima casi sin fondos y pude descargarme el Playboy en PDF sin que mi padre se enterara. Eso sí, me da miedo imprimierlo porque como gasta mucha tinta igual se entera y me la cargo”. Definitivamente, muy triste.
¿Y que me dicen de los talleres mecánicos? Ya no serán lo mismo sin esos posters.. Aunque ahora hay como una especie de marcos digitales donde puedes descargar cualquier foto… ¿Serán los nuevos posters del futuro? Todavía están muy caros.
Respecto a lo del fin del papel, supongo que nadie pensaría en el fin del pergamino, o en el del papiro… De todas formas el mayor problema aún está en la tecnología. Sigue siendo molesto leer en una pantalla mucho rato, de momento prefiero el papel…